Heridas del Alma:
sanar desde la raíz
¡Hola! mi nombre es Lorena Palma y quiero acompañarte en este viaje tan profundo: a sanar tus heridas de la infancia, las del Alma...
*Espacio seguro y cuidado
*Sin exposición innecesaria
*A tu ritmo
*Con herramientas de regulación emocional
*Desde la presencia y el respeto
Porque la emoción no se sana entendiéndola, se sana cuando deja de sentirse sola
¿Sientes que algo está mal en ti?, o ¿que estás sola, aun cuando estás acompañada?, o quizás sientes ¿una vergüenza que te incapacita? o ¿que no hay nadie en quien confiar? o incluso ¿que no tengo derecho a equivocarme?
Las "heridas del alma", también conocidas como" las cinco heridas emocionales de la infancia", son las cicatrices emocionales que se producen en la infancia debido a experiencias dolorosas como el rechazo, el abandono, la humillación, la traición y la injusticia.
Estas heridas, aunque a veces no sean visibles físicamente, afectan profundamente nuestra forma de pensar, sentir y actuar en la vida adulta.
Para protegerse del dolor de estas heridas, las personas desarrollamos "máscaras" que nos ayudan a enfrentar la vida, pero que también pueden dificultar la sanación y el crecimiento personal.
Son heridas que se activaron en nuestra infancia, incluso a veces, antes de nacer, nos incapacitan, nos detienen, e incluso llegamos a creer que "no valemos" o "no merecemos".
Verlas, identificarlas en nosotros mismos y hacerlas conscientes, nos ayudará a sanarlas, para avanzar en nuestro propósito.

Hay dolores que no vienen de lo que te está pasando hoy,
sino de lo que no fue sostenido cuando más lo necesitabas.
Las heridas emocionales no son un error.
Son estrategias de supervivencia que aprendió tu cuerpo.
✨ Cuando te rechazas antes de que te rechacen
✨ Cuando te adaptas para que no te abandonen
✨ Cuando cargas con la culpa para sentirte aceptada
✨ Cuando controlas porque no confías
✨ Cuando te exiges porque sentir no fue seguro
ahí no está el problema…
ahí está la herida.
¿Qué son las heridas del alma?
Son memorias emocionales que se forman, generalmente, en la infancia, cuando una emoción intensa no pudo expresarse ni sostenerse.
El cuerpo aprende:
“Así me protejo”
“Así no me duele tanto”
“Así pertenezco”
Pero lo que un día te protegió, hoy puede estar limitando tu forma de amar, de vincularte y de habitarte.
